La Ciencia Moderna.

En tiempos de la Revolución francesa, en la Catedral Notre Damme de Paris, quitaron la imagen de la Virgen María y la sustituyeron por la 'Diosa Razón'.

Hay una evolución de la mente colectiva hacia otros Arquetipos femeninos, La Madre Tierra a la que se pretende someter, conquistar, poseer.

El alma colectiva occidental se caracteriza por la muerte del Padre Divino y al mismo tiempo una transformación de los arquetipos femeninos dominantes.

Para la conquista de la materia (Mater, en latín, o sea la madre), ha sido necesaria canalizar la energía masculina mediante un método particular, el método científico. La muerte de la imagen masculina del Dios Padre, como dijo Nietzsche, ha sido introyectada, asumida por el hombre como no podía ser de otro modo, ahora Edipo es el Rey, después de matar al Padre.

Nos toca ahora ser Dios o ser dioses:

- Cuidado con la Shakti, la energía femenina escondida en la materia, porque no se defiende, es pasiva. Un error y explota (Chernobyl, Fukushima)

- Crearemos con las 'células madre' nuevos tejidos, organos.

- Crearemos nuevas colonias extraterrestres, en la Luna, Marte...

- ¿Crearemos nuevas armas de destrucción masiva?

-¿ Destrozaremos el planeta?

Hay un mito antiguo de un Creador a la vez poderoso y torpe,  fascinado por su propio poder de creación el Demiurgo de los Gnósticos, el YaHVeH de Libro de Job. El Demiurgo es así porque le falta integrar su energía femenina.

La Ciencia actual es la energía masculina del Demiurgo.

La verdadera Ciencia, deberá integrar el principio femenino, Sophía, Pallas Athenea. Debe volver también la mirada hacia el Mundo Interior, salir del empacho de extroversión de nuestra cultura occidental y de su forma de vida.  Es por eso tan importante una Ciencia que incorpore el 'Sentimiento', esa cualidad femenina para reailizar  una verdadera Ciencia de Paz.
Esa es la Actitud Científica.